lunes, 10 de agosto de 2020

Secuencia y estrategias argumentativa

 

Clase 2

Curso: 4I (modalidad Ciencias Sociales)

Tema: Secuencia y estrategias argumentativas

Fecha: 23/04/2020

Introducción

En esta clase estudiaremos, con más profundidad, la secuencia argumentativa, que definimos en la primera clase como aquella en la que se formula una serie de razones con el propósito de defender una idea u opinión. Lógicamente, se trata de la secuencia dominante en todo texto argumentativo, como por ejemplo, en una reseña crítica, una carta de lectores, o un artículo de opinión. Estamos hablando, en definitiva, de la estructura básica de este tipo de textos y aprenderla nos ayudará a reconocerlos y  a saber escribirlos. Por otro lado, en esta clase también estudiaremos las estrategias argumentativas, seguramente ya han trabajado este concepto con anterioridad, sea como “estrategias”, “recursos” o “técnicas” que nos sirven para construir argumentos sólidos.

Ahora bien, ¿Por qué creen que es importante aprender a argumentar? Tenemos que recordar que, afortunadamente, vivimos en una sociedad democrática y la palabra adquiere un valor fundamental. A través de las palabras, podemos expresar nuestra opinión y posicionarnos sobre diferentes temas. Saber argumentar nos permite defender nuestras ideas y reclamar por nuestros derechos cuando sentimos que se ven vulnerados de algún modo. A su vez, nos permitirá reconocer la solidez o la debilidad de los argumentos ajenos y generar debates en los que las diferencias entre unos y otros se diriman a través de las palabras y no por el uso de la fuerza. De este modo, se refuerza nuestra condición de ciudadanos y se consolida la vida democrática   

 Secuencia argumentativa

Como las secuencias de cada tipo textual tienen una estructura definida, es posible identificarlas (si bien pueden aparecer variaciones según cada clase de texto). Sin embargo, en una secuencia argumentativa no pueden faltar los siguientes elementos.

· Hipotesis (o tesis): es la idea central que responde a la pregunta que plantea el problema y contiene la opinión personal. Como vimos en la primera clase, se puede presentar, de manera explícita -como afirmación o negación-, en la introducción o en la conclusión. También puede estar implícita, de modo que el receptor deberá reconstruirla. En algunos géneros, como la monografía, la formulación de la hipótesis debe ser clara y precisa.

· Desarrollo: es la parte central del texto (también llamada argumentación propiamente dicha) donde se exponen los argumentos, es decir, las razones o los fundamentos que defienden y justifican la validez o la verdad de la tesis. Diferenciándola de otras opiniones consideradas inválidas. Los argumentos se construyen mediante varias estrategias. Sin embargo, se intenta que entre la hipótesis y los argumentos haya una relación de tipo lógico.

Muchos textos argumentativos acompañan la hipótesis y el desarrollo con la inclusión de las siguientes partes.

· Introducción: su finalidad es captar la atención de los interlocutores y hacerlos receptivos a nuestra opinión. Además, se suele presentar el tema y sus antecedentes.

· Conclusión: se cierra la argumentación con un resumen de los argumentos, con frases que señalan las consecuencias positivas que se derivan de adherir a la hipótesis o las consecuencias negativas que resultan de su rechazo, con apelaciones al receptor incitándolo a la participación o abriendo preguntas.

La secuencia argumentativa puede incluir en su interior secuencias de otro tipo textual. Por ejemplo, si el receptor no conoce el tema sobre el cual se argumenta, será necesario introducir la narración del hecho comentado, la descripción del objeto referido o la explicación de algún concepto específico. En todos los casos, tales secuencias están subordinadas a la argumentación, es decir, al propósito de justificar las propias ideas para convencer a los otros de la opinión que se presenta.

Estrategias argumentativas

Cuando hablamos o escribimos de algún tema polémico y adoptamos una postura, queremos persuadir al otro para que apruebe y adhiera a nuestro pensamiento. Para eso,  la lengua nos provee de las estrategias argumentativas. Aquí presentamos algunas:

·         Ejemplificación: consiste en probar una idea o reforzar un concepto mediante casos concretos que se ajustan a una norma, ley o principio. El ejemplo sirve para ilustrar una afirmación o explicación con el propósito de facilitar su comprensión, como en este caso: “si afirmamos que los institutos de menores, a veces, contribuyen a acentuar la violencia juvenil, podemos recurrir a un ejemplo: El menor que asesinó a la familia García, de Capital Federal, el mes pasado, estuvo en cuatro institutos de menores diferentes los últimos doce años".

·         Comparación: señala las semejanzas o diferencias entre dos elementos. Por ejemplo: “Tanto el turismo como el deporte se han convertido en motores de desarrollo regional”

·         Cita de autoridad: consiste en mencionar la opinión de una persona o institución reconocida en determinada área del conocimiento para respaldar la idea u opinión del autor del texto. Ejemplo: El Secretario de Seguridad de la Provincia de Córdoba, Dr. José María Lozano, afirmó respecto de la problemática del menor, lo siguiente: "La violencia juvenil tiene raíces estructurales en la sociedad, por ello requiere urgentes decisiones políticas que modifiquen las condiciones sociales y económicas".

·         Contra-argumentación: se presenta un argumento opuesto a lo que afirma el autor y éste demuestra la falta de validez de ese argumento contrario.

·         Pregunta retórica: Es aquella que el autor de un texto formula, no para que sea respondida, sino para hacer reflexionar al lector. Ejemplo: La publicidad ¿Estimula la demanda o promueve la violencia?

 

Análisis de un texto argumentativo

Por último, vamos a poner en práctica todo lo aprendido en esta clase leyendo y analizando un texto argumentativo:


LA ÚNICA ALTERNATIVA: LA PARTICIPACIÓN

Introducción

 
Ante la crisis social, económica y política por la que está atravesando nuestro país, ha llegado el momento de que todos los ciudadanos reflexionemos acerca de cuáles son las alternativas para no quedar sumergidos en un quietismo destructor.

Si analizamos la historia de los pueblos, podemos encontrar múltiples maneras de reaccionar frente a una situación límite. Ellas pueden ser: la violencia, la participación con propuestas, la evasión a otras realidades, la indiferencia, la crítica sin sustento, la resignación, la mística y muchas más.

Tesis

 

Considero que la opción viable es que todos comencemos a despertar dispuestos a asumir una actitud solidaria y a participar, de todas las formas posibles, en comisiones vecinales, clubes, asociaciones, grupos de amigos, ámbitos familiares, laborales y académicos.

Desarrollo

 
¿Por qué la participación es una urgencia social? Porque es la única garantía para legitimar el sistema democrático, porque es una alternativa superadora de la violencia, porque a través de ella la crítica se vuelve constructiva y se convierte en propuesta, porque nos salva de la locura que produce la impotencia, porque nos rescata de la inacción que produce la indiferencia y es el mejor antídoto contra el veneno de la resignación.

Conclusión

 
Participar es nuestra obligación ética frente a las nuevas generaciones, controlando y condenando social y políticamente el accionar de ciertos dirigentes políticos, gremiales, empresariales y judiciales que, con perversa indiferencia frente al dolor, continúan vulnerando el derecho constitucional de todo ciudadano para trabajar, educarse, cuidar su salud, y vivir con dignidad.

Ignacia Fuentes

Aquí vemos que en los primeros párrafos la autora no expresa su opinión sino que describe un estado de cosas. Es decir, nos introduce en el tema y detalla los antecedentes “El país atraviesa una crisis económica y es necesario reflexionar acerca de las posibles salidas”. Recién en el tercer párrafo la autora introduce su tesis, es decir, la posición que sostiene sobre este tema, en este caso, ella considera que la única salida posible es la participación. Aquí la tesis se plantea de manera expresa: “la opción viable es que todos comencemos a despertar dispuestos a asumir una actitud solidaria y a participar”. En el tercer párrafo, se desarrolla la argumentación propiamente dicha a través de argumentos causales que responden a la pregunta ¿Por qué la participación es una urgencia social? y se utiliza, además, la estrategia argumentativa de la comparación destacando los aspectos positivos de la participación por sobre otras salidas más negativas, tales como la violencia o la indiferencia:  es la única garantía para legitimar el sistema democrático; es una alternativa superadora de la violencia; a través de ella la crítica se vuelve constructiva y se convierte en propuesta; nos salva de la locura que produce la impotencia; nos rescata de la inacción que produce la indiferencia; es el mejor antídoto contra el veneno de la resignación. No se debe confundir la pregunta que aparece en este texto con una pregunta retórica, recuerden que esta última no tiene respuesta y su función es hacer reflexionar al receptor, en cambio, en este texto, la pregunta es respondida inmediatamente por la propia autora. Finalmente, en el último párrafo nos encontramos con la conclusión en la que se reafirma la tesis apelando a los receptores: “participar es una obligación ética frente a las nuevas generaciones”.

Por último, seguramente pudieron observar que la tesis ya está planteada desde el título, recuerden que el título no es parte del texto sino del paratexto pero fíjense que importante que es tener en cuenta este elemento para anticipar lo que vamos a leer y poder comprenderlo.

Bibliografía

Cano, Fernanda y otros, L3. Lengua y Literatura, editorial Tinta Fresca, Buenos Aires, 2007

 

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